Ojo con la ingente cantidad de liquidez inyectada a los mercados

Los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses aprovecharon la jornada de ayer para consolidar las recientes alzas, lo que los llevó a cerrar la sesión de forma mixta y sin grandes variaciones. De esta tónica general se desmarcó, una vez más, el Ibex-35 que, en una sesión de muy escasa actividad, fue con diferencia el que peor lo hizo de entre los principales índices europeos, cediendo al cierre del día casi un 1,5%. Es complicado explicar este comportamiento diferencial del selectivo, índice que eyer se vio lastrado por el descenso de las cotizaciones de los grandes valores que lo integran, así como del duro castigo recibido por las compañías del sector de las energías renovables, tales como Acciona (MC:ANA (T:9202)), Solaria (MC:SLRS) (SLR) o Siemens Gamesa (MC:SGREN) (SGRE), sector que durante la sesión bajó con fuerza en todas las plazas europeas, probablemente producto de los “excesos” recientes que han llevado a muchas de estas compañías a cotizar con múltiplos bursátiles muy exigentes y, en algunos casos, difíciles de justificar.

Por lo demás, decir que el sentimiento en los mercados de valores occidentales sigue siendo positivo, con factores como la diminución de los casos de Covid-19 en EE.UU. y Europa; el incremento del ritmo de vacunación, aunque este sigue siendo decepcionante en la mayoría de los países de la Europa continental; las expectativas de que el Congreso de EE.UU. apruebe tan pronto como a finales de mes un gran paquete fiscal de ayudas; o, y este es el factor que más ponderamos, los buenos resultados trimestrales que están publicando en general las cotizadas y el optimismo “contenido” que muestran muchos de sus gestores de cara al devenir de sus negocios en la segunda mitad del presente ejercicio. También la aparente resolución de la crisis política en Italia, con la elección del expresidente del BCE, Mario Draghi, para formar gobierno, figura que goza de gran reconocimiento tanto en Italia como a nivel mundial, ha sido muy bien recibida por los inversores y ha servido para calmar bastante los ánimos en las bolsas europeas, especialmente en las de los países de la periferia del euro.

Hoy, en principio, esperamos que los mismos factores que han venido condicionando para bien el comportamiento reciente de las bolsas vuelvan a “entrar en juego” y faciliten una apertura alcista de las bolsas europeas. Por lo demás, señalar que en la agenda macro del día destaca la publicación en Alemania y en EE.UU. de las lecturas finales del IPC de enero, datos que serán escrutados por los inversores, ya que las recientes tensiones inflacionistas en las cadenas de producción, producto en muchos casos del fuerte incremento de los precios de los insumos (materias primas minerales y energéticas) y de los problemas de suministro, parecen que están empezando a trasladarse a algunos precios. No está claro si estas tensiones “están para quedarse” o son puntuales. No obstante, la ingente liquidez inyectada al sistema gracias a las políticas monetarias ultralaxas de los bancos centrales y de las agresivas políticas fiscales de los distintos gobiernos es muy factible que termine impulsando los precios al alza, algo que, a medio plazo, puede terminar siendo una amenaza para el comportamiento de las bolsas vía incremento de los tipos de interés, tanto de los de mercado como de los oficiales.

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