Se enturbia el optimismo en los mercados

Los principales índices bursátiles europeos iniciaron ayer la primera sesión del año con fuerza, aunque, poco a poco, fueron cediendo terreno para terminar la jornada con ligeros avances, aunque lejos de los niveles más altos de día. Este giro a la baja de la renta variable europea fue consecuencia de varios factores, muchos de ellos “viejos conocidos” de los inversores. Así, el fuerte incremento de casos de Covid-19 en varios países de Europa y en EE.UU., incremento que las autoridades temen que vaya a más tras las vacaciones navideñas, propició rumores sobre la posibilidad de que varios gobiernos optaran nuevamente por implementar medidas más restrictivas para intentar evitar la propagación del virus, rumores que a medida que fue avanzando el día se fueron confirmando tanto en Alemania, donde el Gobierno ha extendido el confinamiento hasta finales de enero, como en el Reino Unido, donde el primer ministro Johnson anunció por la noche que todo el país volvía a ser confinado hasta mediados de febrero.

Además, los inversores empezaron a preocuparse por el hecho de que el proceso de vacunación en algunos países europeos, entre ellos Francia y España, va muy por detrás de las expectativas, lo que, de continuar así, provocaría un retraso en el escenario de inmunización de la población que contemplan los mercados y, por tanto, en la fuerte recuperación económica que los inversores esperan comience a finales del 2T2021. Por último, señalar que el giro a la baja que experimentaron los principales índices en Wall Street tras un inicio de sesión alcista, del que ahora hablaremos, también frenó la euforia de los inversores en las distintas plazas europeas.

En este sentido, señalar que los índices estadounidenses, tras marcar todos ellos máximos históricos intradía, se giraron bruscamente a la baja, para cerrar la sesión con fuertes descensos, en lo que fue su peor sesión en 10 semanas. Además de factores como el incremento de casos de Covid-19, la amenaza de nuevas restricciones para combatirlos y el sensible retraso en el proceso de vacunación, en este mercado influyó de forma muy negativa “la política”. Así, los inversores han venido descontando desde las elecciones presidenciales y legislativas del pasado noviembre que el poder en el Congreso estaría dividido, con los demócratas controlando con una escasa mayoría la Casa de Representantes y los republicanos, también con una mayoría muy reducida, el Senado.

Ello limitaría la capacidad del presidente electo, Biden, y de su partido, el demócrata, de subir los impuestos a los particulares y a las empresas, medidas que, de llevarse a cabo, no gustarían a los mercados. Para que este escenario se confirme es necesario que hoy los republicanos mantengan uno de los dos escaños al Senado que se juegan en las elecciones que se celebran en Georgia. Hasta hace poco los dos senadores republicanos que defienden su escaño eran claros favoritos tanto en las encuestas como en las apuestas. Sin embargo, en los últimos días el “momento” de los candidatos demócratas ha ido mejorado sensiblemente, no estando nada claro actualmente quién ganará estas elecciones. Esta incertidumbre creemos que tuvo mucho que ver con el comportamiento de ayer de la bolsa estadounidense, que no hay que olvidar, viene de haber subido con mucha fuerza en los últimos meses, lo que ha dejado a muchos valores e índices muy sobrecomprados.

Si finalmente los candidatos demócratas se hacen con los dos puestos en el Senado se producirá en la cámara un empate a 50 senadores entre demócratas y republicanos, empate que deshará la vicepresidenta Harris con su voto, de ser necesario. Este escenario no es el que han venido descontando los inversores, por lo que, al menos en el corto plazo, de confirmarse, podría provocar una corrección en este mercado, algo que arrastraría a la baja a las principales bolsas europeas. Es posible que los inversores opten por realizar una segunda lectura de los resultados en una eventual victoria “demócrata” ya que la misma conllevaría la más que probable aprobación de un nuevo paquete fiscal de ayudas y del “tan esperado” en los últimos años “programa de inversión en infraestructuras”. En este caso los valores relacionados con las materias primas minerales, las compañías de infraestructuras, las constructoras y las compañías de energías renovables podrían reaccionar con fuerza al alza.

Hoy los mismos factores que condicionaron ayer el comportamiento de las bolsas occidentales, es decir: la expansión sin control de la pandemia en muchos países; las nuevas restricciones anunciadas por las autoridades, que tendrán un impacto económico muy negativo; el retraso en el proceso de vacunación de la población; y la incertidumbre sobre los resultados de las elecciones al Senado en Georgia, provocarán un inicio de sesión bajista en Europa, con los valores de corte más cíclico a la cabeza de los descensos y los catalogados como de “estar en casa” y los defensivos, como las utilidades, aguantando algo mejor el tipo.

Por último, y en lo que hace referencia a la agenda macro del día, destacar la publicación en Alemania de las ventas minoristas del mes de noviembre; en la Zona Euro del agregado monetario M3 del mismo mes; y en EE.UU. del índice de gestores de compra del sector manufacturero de diciembre, en este caso el que elabora the Instititute for Supply Management (ISM), indicador que en Wall Street es más seguido que el PMI manufacturero que elabora IHS Markit y que se publicó ayer. En este sentido, señalar que los PMIs manufactureros confirmaron que tanto en Europa como en EE.UU. este sector se está mostrando más resistente de lo esperado en un principio, y ello a pesar de las duras restricciones impuestas por las distintas autoridades a la movilidad de los ciudadanos y a la actividad económica con objeto de intentar frenar la pandemia.

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