Tesla at $ 1,000? (and why Musk is pushing Bitcoin)

El Bitcoin subía más de un 20% el lunes después de que los últimos informes de la SEC de Tesla (NASDAQ:TSLA) revelaran que el fabricante de automóviles eléctricos había comprado 1.500 millones de dólares en la criptomoneda. El fabricante de vehículos eléctricos con sede en Palo Alto ha dicho que había adquirido la moneda digital para tener “más flexibilidad para diversificar y maximizar aún más la rentabilidad de nuestro efectivo”.

Lo que ese lenguaje vago y rebuscado podría significar en realidad es que Tesla compró bitcoin como una inversión, así como para una mayor liquidez, ya que la compañía dijo que aceptaría la moneda alternativa como forma de pago por sus productos.

Por supuesto, puede que no sea una coincidencia que, recientemente, Elon Musk ha estado promoviendo las criptomonedas, incluyendo el bitcoin y el Dogecoin. Ahora, algunos advierten de que la SEC investigará los tuits de Musk a sus 46 millones de seguidores en Twitter respaldando las monedas digitales. El director ejecutivo de Tesla ha inspirado a sus seguidores a lo “Rebelión Reddit”, con memes, así como haciendo lo que parecen declaraciones pseudopromocionales en entrevistas, como:

“Creo que el bitcoin está a punto de obtener una amplia aceptación por parte de la gente de las finanzas convencionales”.

Es casi como si Musk estuviera haciendo un corte de mangas a la entidad financiera, desafiando no sólo la eterna creencia de que el bitcoin no sólo no es una plataforma de inversión viable, sino que ciertamente no es un almacén de valor y no se puede utilizar como dinero. ¿Es Musk sólo un chico malo corporativo que se divierte chinchando a la SEC (como ha hecho en el pasado)? ¿O tiene otros planes?

El legendario inversor Michael Burry, que se posicionó en corto en el mercado inmobiliario estadounidense antes del desplome de 2008, cree que sí. Cree que la charla sobre las criptomonedas de Musk no es más que para despistar. Según Burry, el director ejecutivo de Tesla simplemente está distrayendo la atención del mercado del hecho de que los reguladores chinos están investigando a Tesla en busca de quejas de clientes sobre cuestiones de calidad.

En este momento, la fábrica de Tesla en Shanghái es la única planta de fabricación 100% estadounidense en territorio chino, hito logrado durante la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Las ventas de la nación asiática se duplicaron en el último año, y las compras basadas en China ascienden ahora a aproximadamente una quinta parte de las ventas de Tesla.

A medida que todo esto ocurre, los inversores en las acciones se mantienen al margen, a la espera de novedades que indiquen hacia dónde pueden dirigirse las acciones ahora. Esta indecisión es visible en el gráfico.

Las acciones operan dentro de una bandera descendente, alcista tras el repunte del 44% anterior. El precio está luchando actualmente para mantenerse por encima de la tendencia alcista desde los mínimos de noviembre.

La inclinación a la baja se ha creado supuestamente por la recogida de beneficios, aunque el precio se mantiene dentro del rango gracias a los nuevos compradores. Un repunte al alza completaría el patrón, con los 270 dólares implícitos desde el punto de repunte, repitiendo la línea casi recta antes de que aparecieran los inversores a mediados de enero. Eso ocurrió después de que el gigante chino de Internet Baidu (NASDAQ:BIDU) anunciara que planeaba desarrollar un vehículo eléctrico con el fabricante de automóviles local Geely Automobile Holdings.

Sin embargo, la bandera, que tiene ya un mes, está envejeciendo y podría perder su vigor si los alcistas, disgustados, liquidan posiciones. Sin embargo, desde el 2 de febrero, el precio desarrolló un banderín, alcista tras el movimiento anterior cerca de -13%, cuyo repunte al alza apuntaría a la misma continuación, mientras que sirve como catalizador para finalmente completar la bandera aún más grande.

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